domingo, 7 de marzo de 2010

Masculinismo



En sintonía con mi anterior entrada, he decidido dedicar ésta a un concepto novedoso que hasta hace muy poco desconocía, y me gustaria compartirlo puesto que se me antoja realmente interesante.

En mi anterior entrada aclaré que el feminismo no era lo contrario a machismo, y que el término que se le contraponía era el de "hembrismo". Pues ahora quiero aclarar un nuevo concepto que supone el equivalente en los hombres del feminismo, el masculinismo.

Ésta surgió como un movimiento social que, más que contrariar al feminismo, ponía sobre el tapete las cuestiones de desigualdad que hoy en día registran el hombre en ciertos ámbitos, uno de sus primeros téoricos fue un socio de Karl Marx: Ernest Belford Bax, escribió un libro titulado "El fraude del feminismo", en el que especulaba sobre las teorías hembristas y sobre ciertas actitudes de crítica radical al hombre.

Su evolución natural encontró cierta efervescencia en la época de los 70 y los 80, y en los 90 empiezan a adquirir una relativa importancia. Tiene también dos corrientes, una conservadora que es anti-feminista y otra progresista que es complementaria a los movimientos a favor de la mujer.

El masculinismo dice que se producen situaciones de desigualdad tanto derivados de la mujer hacia al hombre como del hombre hacia sí mismo. El masculinismo exige equiparación en temas en los que se ve especialmente afectado. Y a todos se nos vendrá a la cabeza el tema de las separaciones, de la custodio de los niños, de la pensión que parte del hombre.

A nadie se le escapa que en estas cuestiones la legislación es claramente favorable a la mujer, sufriendo el hombre una suerte de yugo femenino que drena sus recursos, en cuestiones de pago de pensiones, el hombre, que a duras penas tiene derechos en la custodia, se ve obligado a pagar pensiones que a veces no puede permitirse, anulando su independencia y forzándole a volver a casa con sus padres, otro ejemplo es que en nuestro código penal los hombres sufren mayores condenas de carcel que las mujeres, puesto que son sometidas a una serie de agravantes. Otro ejemplo se encuentra en las condiciones más duras de acceso a determinados oficios, como el ejército o el cuerpo de policia, la violencia doméstica contra el hombre, el gasto desigual en la sanidad femenina respecto a la masculina (grandes subvenciones para la investigación y tratamiento del cáncer de mama y subvenciones discretas para el cáncer de próstata), en definitiva, los ejemplos son muchos.



Luego, el masculinismo también plantea una nueva visión del varón, de lo que nos convierte en hombres, haciendo especial incapié en torno a los tópicos que configuran el sexo masculino. La idea del hombre que oculta sus sentimientos, del macho ibérico, violento y patriarcal, que también reproduce estereotipos en el sexo femenino: la mujer ama de casa, protectora, sentimental, romántica.

Supone no sólo un replanteamiento de lo que es ser hombre, sino además buscar razones a determinados problemas sociales que afectan más a los hombres que a las mujeres. Un ejemplo claro está en el desproporcionado número de hombres indigentes, a esto se alude como causa común la incapacidad del hombre para tejer redes sociales de apoyo fuertes, además del cliché de tratar de salir del bache por uno mismo, mientras que las mujeres son capaces de conseguir multiples apoyos mediante sus lazos fraternales y está además más capacitada para tragar ese "orgullo varonil" de la independencia y buscar su propio bienestar.

El tema tiene muchísima miga y el blog no da para tanto, así que os recomiendo que visitéis páginas en google y en la wikipedia para saber más sobre este interesante movimiento social.

Os dejo con una frase de un teórico actual del movimiento masculinista Warren Farrel:

"Cuando las mujeres se resisten a casarse con un hombre, lo llamamos independencia. Cuando un hombre se resiste a casarse con una mujer, lo llamamos miedo al compromiso."

Saludos.

PD: ah! por supuesto, y que haya debate sobre el tema, podéis insultarme todo lo que queráis ;)


3 comentarios:

  1. Muy buena esa aclaración de quienes son machistas o masculinistas.

    Lo mismo que en el anterior artículo has puesto sobre la mesa lo extremo y lo moderado, es decir, aquel que intenta ser superior al otro género (machismo y hembrismo) y la postura moderada que reivindica la igualdad de un sexo con respecto al otro (masculinismo y feminismo).

    Tal vez me equivoque en éste comentario, pero para eso está el hombre, para equivocase valga la redundancia.

    En este caso es por ésto por lo que te discutí aquella noche mi posición machista o feminista, porque, después de lo leido, me considero moderado en ese aspecto, es decir, ni uno es más o menos que el otro, sino que ambos son iguales.

    ResponderEliminar
  2. Hola, me gustó tu blog y siento que tu espíritu está de acuerdo con el mío. Yo tengo un blog sobre los derechos de los hombres. Creo que podemos ayudarnos mutuamente.

    Te envío el link: http://derechosdeloshombres.blogspot.com/

    Sigamos nuestros desarrollos mutuamente. Así la gente que visite mi blog visitará el tuyo y viceversa.

    Lo importante es levantar conciencias de nuestras causas para hacer de este un mundo mejor. Espero que me visites pronto.

    ResponderEliminar
  3. "lo extremo y lo moderado"??
    creo que se confunden significados.
    se puede ser extremista de la igualdad,
    y ser moderado pidiendo que la esclavitud no se elimine del todo.
    es la misma confusión que se da con lo de "radical", que no significa "violento" ni "loco".
    una forma de ser extremista en este tema de la igualdad entre individuxs es creer que lo de los generos es una diferencia cultural arbitraria, y no biologica.

    las palabras, que están muy cargadas.

    salud extrema.

    ResponderEliminar