viernes, 18 de noviembre de 2011

Qué es lo que ha hecho el PSOE


Hay mucha gente que ante la decadente perspectiva de las próximas elecciones espolean la siguiente máxima: "con el PP nos irá muchísimo peor", parece que aún quedan muchos que se encuentran dispuestos a creer que el PP es un partido muchísimo más dañino que el PSOE, más radical en sus propuestas reaccionarias, muchísimo peor para la población en general, y para los trabajadores en particular, ciertamente coexiste en el imaginario popular del PSOE como un partido infinitamente más social que el partido de los populares.

Y yo niego esto rotundamente, y es fácil demostrar porqué para la gente de izquierdas de verdad, para aquellos que verdaderamente queremos una transformación del orden político y social, para aquellos que buscamos una salida social de la crisis que no recaiga sobre los hombros de los trabajadores y sí sobre los abultados bolsillos de los empresarios y banqueros, el PSOE se ha convertido en un partido más dañino para la izquierda que beneficioso.

El PSOE se ha transformado en el peor verdugo de la izquierda, aquel que ha destruido con mayor desparpajo el tejido social creado mediante las luchas de los trabajadores. ¿Qué es lo que ha hecho el PSOE para ser considerado como enemigo TOTAL de toda la gente de izquierdas y de los progresistas?

Primero, ha prostituido una ideología política de arriba a abajo, la ideología de los socialistas, de la lucha por la construcción del socialismo y de la sociedad comunista futura, prostituyendo figuras como la de Pablo Iglesias, revolucionario de convicciones marxistas (porque no puede existir un revolucionario que no esgrima el marxismo como herramienta de lucha), al cual siguen citando constántemente. Han degradado hasta tal nivel el nombre del socialismo que en nuestra sociedad ha perdido todo el significado y se suele vincular a este partiducho que han vendido su ideología para conseguir un cómodo sillón y una paga vitalicia, se les vincula a las luchas de la izquierda, cuando casi ninguna de las verdaderas luchas de la izquierda transformadora comparten algún punto con ellos, en su lugar, el PSOE se ha puesto de parte de los poderosos, de los banqueros, de las guerras, de los opresores.

Como buen partido que representa los intereses de una clase capitalista determinada (la clase capitalista "social") se constituyen como columna vertebral de un sistema económico salvaje y depredador que nos han llevado a una grave crisis económica que los trabajadores sufren en su conjunto.

Un partido verdaderamente revolucionario debe luchar por la agitación de la conciencia de las masas, por la elevación de su conciencia de clase, por la constante formación del pueblo para dotarle de herramientas que les permitan plantar cara ante los poderosos, en cambio, el PSOE es un partido cuyo único objetivo consiste en ganar unas elecciones y ha convertido la lucha de clases, en una lucha contra la oposición, donde la oposición se vuelve el germen y semilla de todo mal, convirtiendo a su militancia en una masa de borregos hooligans cuyo deber es hacerle la vida imposible al PP, un tipo de táctica, por otro lado, totalmente conveniente para el sistema dominante y para el bipartidismo que es el mayor puntal para el mantenimiento de éste.

Y ahora lo digo, en serio, enumeremos algunas de las cosas que han hecho:

El PSOE se ha enriquecido a costa de los trabajadores, se han aliado con empresarios y banqueros, han implantado las pagas vitaliacias, han formado parte y forman de empresas estratégicas de los capitalistas, nos metieron en la OTAN cuando han defendido que no lo harían, han sembrado nuestro país de bases militares norteamericanas, han bajado impuestos a los ricos y subido impuestos a los trabajadores, han privatizado la mayor parte de las empresas estatales y lo siguen haciendo, están convirtiendo la educación en un negocio donde prima el interés de las empresas y el mercado, han apoyado las guerras imperialistas de Obama, han subido la edad de jubilación y han reducido visceralmente el valor de las pensiones, han aumentado la precariedad laboral, son culpables del enorme fraude fiscal de nuestro pais y de esta política fiscal que premia a los explotadores, han dado dinero a la banca, protegen a la iglesia católica financiándola públicamente y manteniendo los acuerdos con el vaticano, son culpables asesinos del terrorismo de estado promovido por el GAL y los miembros de ésta organización la mayor parte no han sido juzgados y los culpados han estado en la cárcel con penas ultrarreducidas, permiten el genocidio del pueblo Saharaui y Palestino, apoyan el gobierno golpista Hondureño, culpables de la ley Sinde de censura de internet, han congelado las pensiones, bajado el sueldo a los funcionarios estatales, votado en contra de la dación en pago, mantener la política económica heredada del PP del pelotazo inmobiliario y que ha hundido la economía española, abandonaron a las victimas del franquismo con una ley de memoria histórica inocua e incompleta, apoyan al Rey y han abandonado su republicanismo, pactan con el PP allá donde les conviene (Pais Vasco), culpables de la venta de armas masiva a otro paises, apoyan a dictaduras genocidas.

Y lo peor de todo es que esta política reaccionaria se nos vincula a la izquierda.

Por ésta y por cientos de razones más, el PSOE se ha constituido como el peor enemigo de la izquierda. En éstas elecciones no votes PPSOE, si quieres de verdad dar un golpe de efecto al sistema debemos debilitar a su columna vertebral que se ve representada en sus partidos hegémonicos, por eso es necesario votar a un partido minoritario para crear disensión en el parlamento y crear un bloque de fuerzas que plante cara a estos partidos que han transformado la democracia en un absoluto teatro circense. El PP representa los peores intereses del Capital pero es que el PSOE es el puntal que utiliza éste para derrotar a la izquierda banalizándola y convirtiendo sus luchas en meras migajas ofrecidas por los poderosos.

¡Abajo el régimen!

¡Fuera el PPSOE!

domingo, 4 de septiembre de 2011

Capitalismo VS Fascismo: Debate sobre el totalitarismo


Según los libros de historia "oficiales", según lo que se suele enseñar en nuestras escuelas, y según el 99% de las enciclopedias habidas y por haber marcan el siglo XX en un aspecto fundamental, lo suelen llamar el "siglo de los totalitarismos", generalmente, a modo de historieta épica se suele narrar las encarnizadas batallas entre el "mundo libre" y el "mundo totalitario", con feliz desenlace como si de un cuento de hadas se tratase (el final de la historieta tendriamos que emplazarlo en el momento justo de la caída del muro de Berlín).

Se habla de dos grandes monstruos totalitaristas que dominaron la mitad del mundo e icluso amenazaron con su destrucción: el fascismo y el "comunismo*", ante esta reiteración no faltan muchos autocatalogados expertos que no dudan en compararlos de forma simétrica, como si fueran sistemas equiparables en alguna forma, en muchas ocasiones se establece la comparación en la forma de gobierno, el sistema de partidos, el adoctrinamiento o incluso en ¡el sistema económico!

Con esta entrada trataré de demostrar como entre el socialismo y el fascismo no existe casi ningún tipo de aspecto comparable y de cómo incluso el fascismo se encuentro más cercano a la democracia de los paises capitalistas que al socialismo (no refiriéndome a un tipo de socialismo no realizado, sino a ejemplos del socialismo existente)

* Nota: Como Marxista rechazo categóricamente catalogar a ningún pais del mundo como "Comunista", primero, porque ellos mismos no se definían así, segundo, porque para Marx el Comunismo es una fase utópica de la humanidad en la que el Estado como tal desaparece, y con él las clases sociales, esta condición no se ha dado en ninguno de los llamados paises comunistas, países que con sus diferentes matices deberían ser denominados como Socialistas.

- Régimen económico del fascismo y del capitalismo.


Suele decirse que los fascismos han sido equiparables al socialismo en su política económica, argumentos menores son el apelativo del nazismo conocido como "nacional-socialismo", también se suele señalar la militancia de Mussolini en partidos socialistas.

Más llamativo es aún el hecho de que incluso hoy en día, los partidos más cercanos al fascismo en nuestro país (Democracia Nacional, España 2000, Falange, etc.) plantean consignas anticapitalistas y sus propuestas en ocasiones son muy sociales, incluso algunos proponen la nacionalización de la banca y de otros sectores, la apuesta por lo público, etc. muy similar a los programas originales de los fascismos clásicos.

Sin embargo el Fascismo rechaza categóricamente al marxismo, lo rechaza porque para los defensores de este sistema, la lucha de clases que planteaba Marx es una aberración, para ellos lo más importante es el espíritu nacional, el servicio de todos los hombres a la nación, sin importar su clase, el Fascismo es la lucha de todos los hombres de una nación por el bien de ésta por encima de sus intereses de clase, ansiaban ver al patrón y al obrero unidos y no confrontados, desgraciadamente como ya decía Marx la lucha de clases no es algo optativo sino es consustancial a las clases; el fascismo protegía la propiedad privada de los medios de producción, al contrario que el socialismo que apuesta por su eventual eliminación, de esto extraemos lo siguiente:

1º: El fascismo apuesta por la colaboración de empresarios y trabajadores, al igual que el capitalismo, mientras que el socialismo resalta el papel de la lucha de clases (y de que la clase dominante sea precisamente la trabajadora)

2º: El fascismo protege la propiedad privada, sobre todo de los capitalistas, al igual que el capitalismo, el socialismo apuesta por la propiedad pública de los medios de produccion (al menos los mayoritarios) en diversas formas.

3º: El fascismo apoya la existencia de ricos y pobres, de clases, como algo natural al ser humano, igual que el capitalismo, el socialismo lucha por la eliminiación progresiva de estas clases.

Se suele decir que los fascismos han sido regímenes potencialmente sociales, ¿quien no ha oído alguna vez hablar eso de que "Franco trajo la seguridad social"?, sin embargo, para entender esto tenemos que comprender en primera instancia que la España de Franco era un pais capitalista y que como tal se insertaba en una realidad social europea caracterizada por el auge del capitalismo keynesiano, por lo tanto el fascismo no fue algo excepcional en su tiempo sino que tomo los modelos de capitalismo existentes como necesidad perentoria para desactivar la lucha de clases, este aspecto lo explico mas detalladamente en "el fin de la socialdemocracia", esto explica también la existencia de empresas en manos del estado

4º En el fascismo, al igual que en el capitalismo, aquel que gobierna de facto es la clase mas privilegiada, pero no sólo la clase capitalista, hay que tener en cuenta que España como pais atrasado poseía importantes vestigios pos-feudales que aún ejercían una poderosa influencia, esta clase pos-feudal era fundamentalmente terratenientes y nobles de título que no tenían una conciencia ampliamente burguesa, esto explica el atraso económico en el sur de España.

5º Entender que la alianza fundamental que sostiene el régimen fascista es la clase capitalista/privilegiada y los sectores mas reaccionarios de la sociedad (la iglesia como ente feudal), si bien el capitalismo depura a los elementos feudales por ser perniciosos para la economía, entiéndase el capitalismo franquista siempre desde los aspectos sociológicos que configuran la realidad española de la pos-guerra, y entiéndase que en muchos paises capitalistas hoy (sobre todo los subdesarrollados) y en su momento aún pervivian sectores fuertes de la etapa feudal, todos estos sectores que incluso tenían algunos interes contrapuestos se aliaron para combatir al frente popular en la II república española.

6º Comprender el Fascismo como el elemento definitivo de dominio de la clase capitalista y privilegiada en todos los paises, al igual que la socialdemocracia se fundó para sostener el régimen capitalista en un momento de aumento de las luchas obreras y sindicales, el fascismo aparece como la espada que aniquila todas estas luchas obreras de forma sangrienta y brutal cuando ven sus intereses peligrar de forma más clara, se evidencia en las alianzas entre burgueses y fascistas en España, la Alemania Hitleriana, la Italia de Mussolini, e incluso la Chile de Pinochet (apoyada además por sectores del capitalismo norteamericano)

7º Al Fascismo "social" o "keynesiano" de Franco contraponemos el neoliberal practicado por algunos fascismos, ejemplo más claro de este fascismo fue el de Pinochet, poderoso aliado de Reagan y Margaret Thatcher, que aplicó medidas neoliberales en su pais, convirtiendo a Chile en un campo de pruebas para economistas como Milton Friedman.

8º El Fascismo es un elemento por lo tanto generado por el capitalismo para defenderse, cuando el Fascismo deja de ser útil (porque no permita mayor innovación a los capitalistas o necesite dar un lavado de cara al pais para abrirlo a otros mercados) entra en contradicción con la clase que lo vió nacer y desaparece (como en la transición española con la entrada en una democracia burguesa)

9º En general, todos los paises Fascistas han sido regímenes de libre mercado con una intervención económica no superior al de cualquier pais europeo en su etapa Keynesiana, los cuales nunca han sido denominados de otra manera diferente a "capitalistas".

10º En el fascismo los trabajadores siguen en régimen de explotación por el empresario, extrayéndose de él la plusvalía generada por su trabajo y polarizando a las clases sociales, generando grandes diferentes entre ricos y pobres.

En definitiva, hay muchos aspectos a tener en cuenta entre las economicas que caracterizaban a los fascismos y a los regímenes capitalistas, pero fundamentalmente con una comparación pormenorizada nos damos cuenta de que económica es mucho más cercano, sino prácticamente igual, a la economía de los paises capitalistas.

En la próxima entrada hablaré sobre el sistema politico del fascismo y de las democracias capitalistas, cierro la entrada con una frase del gran Bertolt Brech que me inspiró a escribir esta entrada:

"Para mi, el fascismo es una fase histérica del capitalismo, y, por consiguiente, algo muy nuevo y muy viejo. En un país fascista el capitalismo existe solamente como fascismo. Combatirlo es combatir el capitalismo, y bajo su forma más cruda, más insolente, más opresiva, más engañosa.

Entonces, ¿de qué sirve decir la verdad sobre el fascismo -que se condena- si no se dice nada contra el capitalismo que lo origina? Una verdad de este género no reporta ninguna utilidad práctica.

Estar contra el fascismo sin estar contra el capitalismo, rebelarse contra la barbarie que nace de la barbarie, equivale a reclamar una parte del ternero y oponerse a sacrificarlo
."

domingo, 10 de julio de 2011

El fin de la socialdemocracia

Saludos a todos aquellos que siguen luchando en las trincheras bloggeras en éstos complicados tiempos para los textos escritos que superen las 3 lineas, parece que con las nuevas redes sociales la transmisión de información se ha convertido en una tarea prefabricada y que adquiere cada vez un carácter más simplista, como si vivieramos el ataque de una suerte de neolengua orwelliana que hace devenir a nuestro lenguaje en plano y falto de contenido, aunque puede que los blogs estén de capa caída siguen siendo necesarios porque al menos permiten el desarrollo de ideas sin trabas y sin las imposiciones de los “120 caracteres”

A todo esto, me encuentro leyendo un artículo en el período sobre el nuevo candidato a la presidencia del gobierno por el PSOE, monseñor Rubalcaba, antes de adentrarme en sus interesantes palabras, hay que decir que a uno lo sorprende que un señor con tantísima proyección pública opte al cargo más importante dentro del teatrillo político del estado, Rubalcaba se erige como un candidato serio y confiado, curtido por las batallas y con una notable experiencia no exenta de cierta carisma, vamos a decirlo sin ambages: este señor es inteligente y es un tiburón político, se ha impuesto a su “oposición” interna bajo un vergonzoso dedazo que ni la dictadura más bananera llevaría a cabo sin sonrojarse, y se ha impuesto como el hombre fuerte del partido, al que todos los focos alumbran y al que todos los periodistas quieren arrancar alguna declaración, cuesta creer que un político de tanto recorrido y que encima se ha visto envuelto en escándalos tan graves como los del terrorismo de estado de los GAL se presente como una propuesta renovada y como el reflejo de un nuevo cambio de dirección política en el partido, lo peor de todo es que muchos izquierdistas caerán y muchos hooligans del PSOE no dudan en subir a los altares al nuevo candidato todo terreno que se presenta bajo el eslogan de: “ambicioso pero realista”. No sé, debe ser que los ciudadanos del Estado Español sufrimos algún tipo de desmemoria congénita, pero con la nueva campaña de lavado de cerebro (también conocida como de “mercadotecnica” o “propaganda electoral”) van a volver a colocar al PSOE en el podio de los partidos de izquierdas, y supongo que muchos tertulianos de intereconomía no escatimarán en gastos para hacerse unos búnkeres para sus familias ante el “terror rojo” y “comunista” que se les avecina, porque tenemos que agarrarnos los machos:

Rubalcaba asegura que en su programa incluirá en otras medidas, la subida de impuestos progresiva, reformar el impuesto del patrimonio, o incluso la reforma de la ley electoral para hacerla más proporcional, estas medidas no caen del cielo como inspiración divina sino que se encontraban en la agenda política de innumerables organizaciones y partidos de izquierdas como IU, IA, etc, nos encontramos con un guiño al movimiento del 15-M, que ha concitado un gran apoyo popular y que en su composición interna tiene en su haber a buena parte la ciudadanía identificada con la izquierda transformadora política, Rubalcaba trata de estrechar en la medida de lo posible la brecha existente entre sus partidos y las reivindicaciones de la izquierda, como única posibilidad de frenar la debacle política.

Honestamente deberíamos pararnos a analizar si el PSOE es verdad que va a iniciar realmente una vuelta de tuerca de sus principios, si virará a la izquierda, si retomará una agenda socialdemócrata, y si economistas de “izquierdas” como Viçenc Navarro y Juan Torres López por fin podrán ponerse contentos porque el PSOE ha encontrado la luz como un chiquillo que se ha extraviado pero por fin se ha reencontrado con sus papis. Yo sólo puedo decir que la simple idea de creer que el PSOE retomará el camino de la izquierda o de simplemente una agenda socialdemócrata “seria” (porque no se puede descartar en ningún caso medidas cosméticas o paliativas) es una auténtica entelequia, y un pensamiento de ingenuidad supina, no sólo el PSOE, abandonemos toda esperanza de que los partidos de la “socialdemocracia” europea o mundial (si no tenemos en cuenta las honrosas excepciones que existen en Latinoamérica) retomen una agenda de izquierdas, en el actual momento de desarrollo político-económico globalizado que estamos viviendo la socialdemocracia ha muerto, y para saber porqué basta con ver cual es su origen y cual es el sentido de la socialdemocracia.

La socialdemocracia surgió como una medida defensiva del sistema capitalista ante la configuración del nuevo modelo de economía socialista que se emprendió en Rusia y en la URSS, expandiéndose a un número cada vez mayor de paises como Cuba, Corea del Norte o China. En aquella situación de lucha de sistemas antagónicos, el sistema capitalista, para su supervivencia, debía de manera temporal ceder algunas parcelas de poder, debía otorgar ciertos derechos a la clase obrera para frenar a una clase trabajadora y a unos sindicatos que se encontraban en ese momento muy organizados y tenían un gran poder, por lo tanto, la socialdemocracia no fue más que una pequeña claudicación de los empresarios y de los banqueros mas poderosos (la clase dominante) que a cambio de otorgar algunos “privilegios”, se aseguraban su continuación en el poder; la socialdemocracia nació bajo unas circunstancias sociopolíticas determinadas para el capital financiero internacional, unas necesidades de expansión de la riqueza privada, compatibilizadas con un cariz social que apaciguara y desactivara la lucha de clases para evitar una posible revolución socialista, sin embargo, el modelo socialdemócrata se agotó, coincidiendo con un momento de debacle económica de una URSS agotada por el revisionismo y por burócratas oportunistas que planeaban desmontar el estado del bienestar soviético para incrementar sus riquezas; tenemos por lo tanto a un lado el agotamiento de la socialdemocracia como modelo económico valido para la burguesia en su necesidad de expansión del capital financiero privado, una desactivación de las luchas obreras y una creciente desorganización sindical y de la izquierda política, emprendiéndose el nuevo modelo de la economía capitalista predominante: el neoliberalismo, que no es más que una renovación del capitalismo que exige la privatización de los servicios públicos, la disminución del estado como “interventor social” en la economía y la pauperización de las condiciones laborales y de vida de la clase trabajadora; la gota que colmó el vaso fue el derrumbe de la URSS que provocó una convulsión en la izquierda que el sistema capitalista aprovechó para desmitificar el socialismo, erigirse como la única alternativa posible y alcanzar “el fin de la historia” que diría Fukushima, por lo tanto, el camino estaba totalmente sembrado para que el capital pudiera arremeter con todas sus fuerzas e incrementar su influencia política, mediática e ideológica, la “nueva” escuela neoliberal sería totalizante y un dogma incuestionable en la gestión de la economía.

Es importante señalar que el “neoliberalismo” no es una forma de entender el capitalismo en contraposición a la política “keynesiana” o “socialdemócrata”, en absoluto, el neoliberalismo no es una opción dentro de la economía política, ES LA FASE actual por la que atraviesa el capitalismo a nivel prácticamente global, y por eso no puede modificarse, porque el capitalismo requiere en esta etapa de la humanidad una expansión agresiva del capital financiero privado, esto requiere desregulación, financiarización, requiere que todo lo que queda de público en al economía desaparezca y se desmonte paulatinamente para aumentar la concentración de riqueza en pocas manos, requiere un aumento en el consumo, requiere mayor competitividad, requiere menos derechos laborales, menos pensiones, menos estado, etc. Por eso la socialdemocracia no puede retomar su antiguo papel, porque este papel ya no existe en la obra, por eso los partidos “socialdemócratas” y “obreros”, aplican medidas reaccionarias en todo el globo, porque es aquello que les toca aplicar en esta nueva fase de la economía capitalista.

Hay que decir que la forma en la que se está desmontando el estado del bienestar sigue ritmos diferentes dependiendo del nivel de organización de la clase obrera en cada país y de los logros que se hayan conseguido a traves de las luchas sindicales y de la presión a las capas dominantes, pero aún teniendo en cuenta este factor el capital es implacable en éste aspecto y aprovechara la debilidad de la izquierda y las crisis sistémicas para acometer sus reformas reaccionarias, como se está viendo en paises como Portugal, Irlanda, Grecia o España

¿Hemos llegado por lo tanto al final de la historia? No, evidentemente no, pero sí debemos plantearnos el abandono de la socialdemocracia como sistema válido de gestión del capitalismo, las necesidades actuales de las élites financieras no permiten hacernos pensar que se verán sometidos a nuevos controles o a la entrega de los derechos que nos arrancan eventualmente de forma pacífica, amén de lo bien organizada que se encuentra la clase capitalista a nivel mundial, además de que la socialdemocracia al poner trabas al crecimiento económico desembocaría en crisis sistémicas debido a la necesidad de crecimiento sin límite de la economía tal y como se encuentra hoy en día concebida. Evidentemente, mediante la lucha obrera y sindical podemos volver a recuperar nuestros derechos como clase trabajadora, podemos hacer abdicar a la clase capitalista de algunos privilegios, pero si la lucha no va dirigida a sacudir los cimientos de este sistema para derrumbarlo y construir un nuevo tipo de sociedad basada en los criterios del socialismo, entonces toda lucha reformista estará abocada antes o después al más estrepitoso de los fracasos y a la simple mejora parcial y cosmética de las condiciones de vida y laborales de los trabajadores.

En nuestras manos está la decisión de no ser engañados por los cantos de sirena de la falsa izquierda y de construir una alternativa a un sistema que cada día da más señales de encontrarse en fase terminal.