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lunes, 21 de diciembre de 2009

Charla: "Podemos vivir sin capitalismo" Primera Parte


Hoy asistí a la charla-debate realizada en la facultad de filosofía de Sevilla, el ponente encargado de la charla era ni más ni menos que el catalán Enric Duran, también conocido como el "Robin de los Bancos", famoso por estafar la friolera de 400.000€ a diversas entidades financieras y de destinar dichos fondos a asociaciones anti-capitalistas y a la creación de un periódico gratuito.

No sabía bien a qué atenerme en el debate, la organización del evento ha partido a iniciativa de la CNT, el conocido sindicato anarquista, el cual me levanta ciertas simpatías aunque no comparta sus ideas de fondo.

Había buen ambiente en el aula que facilitaron para el debate, y se consiguió llenar y rebasar el número de asientos disponibles, estimo que asistieron más de 100 personas, bastante dada la naturaleza del evento. Asistieron más que nada anarquistas y cenetistas, que por lo visto se encuentran muy organizados en la facultad de filosofia.

Enric Durán comenzó su ponencia gestando la idea principal que apoyaba y que era el eje central de su discurso, la conocida como teoría del decrecimiento.

El decrecimiento propone en líneas generales "consumir menos para vivir más y mejor".

Los ideológos del decrecimiento sostienen que el sistema capitalista es un sistema que sólo funciona mediante el crecimiento exponencial de los recursos en todas sus manifestaciones, esto es, mano de obra, capacidad financiera y monetaria, recursos, hora de trabajo, incentivos económicos, etc.

El problema es que la lógica concluyente es que el estado de todas las cosas es el finito, todo recurso es quemado sin poder ser reemplazado, dicho de otra manera, el crecimiento es insostenible porque los recursos de la tierra están limitados y el capitalismo no tiene en cuenta todo lo que destruye. La próxima crisis que se nos avecina es una crisis energética en la que se explotarán los recursos energéticos como el petróleo, el gras o el carbón. Si este crecimiento se mantiene la crisis energética es inevitable.

Miles de coches consumiendo gasolina a un ritmo cada ez más acelerado sugiere que es incompatible con el tiempo que requiere el combustible fósil para generarse (millones de años)

Según los políticos del decrecimiento, hemos llegado a una fase en la que el marco de consumo lo abarca todo, es decir, no es posible en la práctica crecer más.

Y como el sistema no puede crecer, tiene que crear crecimiento,aunque éste sea ficticio, la cual es la causa principal de la crisis, la crisis responde a la necesidad del sistema capitalista a crecer económicamente de manera continuada, sin ese crecimiento no funciona la maquinaria capitalista.

De ahí que los bancos hayan realizado préstamos tóxicos y sin garantías, porque era necesario para hacer creer al sistema financiero que está creciendo. Puesto que esas expectativas (falsas o ciertas) son las que hacen que se invierta y que la economía se mantenga.

Según esta lógica imperante, para mantener las pensiones de jubilación necesitaremos continuamente más plusvalor generado por el trabajo.

¿Es ésto del todo cierto? En la continuación del post ahondaremos en las soluciones que propone el decrecimiento. Y en el tercero mi opinión sobre esta ideología.

sábado, 7 de noviembre de 2009

The Economic Battles Chronicles: I parte


Visto el interés suscitado por mis pullas dialécticas acaecidas en clase de economía he decidido recopilar dichas batallitas para mi blog, con el objetivo de que los lectores sepan también a la bestia neoliberal a la que dia tras dia me enfrento, para ello no estuve sólo, tuve la suerte de contar con el inestimable apoyo del profesor de economía de la facultad de ciencias empresariales de Sevilla, Juan Torres Lopez, conocido por sus artículos en medios informativos y de presión de izquierdas como Rebelión, Sistema Digital y Attac, los cuales recomiendo encarecidamente visitar, así como su página web personal de opinión.

En la reunión que mantuve le expliqué detalladamente como mi profesor de economía, el cual se autocondecoraba como un "economista sin florituras" -o lo que es lo mismo, un economisto puro, no condicionado por la política, que observa los hechos con objetividad - prácticamente convertía (quizá inconscientemente) las clases en mitines de tendencia neocon; por ejemplo, alegando que la privatización de las empresas públicas son sistemáticamente beneficiosas para el país ya que ganan en eficacia y competitividad (el tema de la competitividad da para mucho que hablar), y aseverando que algo mejor que el capitalismo de mercado libre no existe, no es posible, ni deseable.

Juan Torres me dió una serie de consejos para combatir a esta clase de profesores demagogos y dogmáticos del neoliberalismo, estos son los puntos que elaboramos como plan:

- Retorica veloz y contundente.

- Nunca entrar en su terreno de juego, arrojar preguntas/cuestiones rápido y no insistir.

- Ser paciente, esperar los momentos oportunos, no acumular derrotas, más vale una victoria contundente que 100 batallas sin terminar.

-No hablar tanto con convicciones propias, el profesor está muy por encima del alumno, y en debates abiertos tiene todas las de ganar.

-Utilizar como escudo personalidades económicas de prestigio, en especial, neokeynesianos: Krugman, Stiglitz o Samuelson, premios nobel de economía.

-Extrapolar su discurso al de uno de los economistas anteriores, ej: "he leído un artículo de Stiglitz en el país donde decía lo contraria a lo que usted dice... dice usted lo contrario de lo que afirma un premio nobel??"

-Exagerar y farolear está permitido, ya que él también lo hace, pero es más conveniente estar previamente informado, si hay que demostrar la información hay que conocerla de antemano.

-De ninguna forma creer que "retrocederá", la idea es dejar en evidencia los argumentos demagógicos del profesor delante de la clase, nuestro objetivo es hacer dudar a la gente de la veracidad de lo que dice, o cuanto menos hacerles plantearse ciertos matices.



1ª Parte: Los estados del bienestar nórdicos y la competitividad.

Hablando sobre el tema de la crisis económica en España y del triste futuro empresarial que nos espera, el profe dice que el problema que tiene España esque somos españoles (?).

Sí, tenemos un neocon infiltrado en clase, pero para nada es un patriotero a la antigüa usanza, al contrario, para él, el problema de la economia son los españoles (podemos entender que más que nada la clase trabajadora española).

Verán, la pregunta que le hice fue la siguiente: -¿porqué en los paises nórdicos, de enorme tradición social-demócrata e intervencionista hay tanta competitividad, porqué, si según la teoría neoliberal, el estado benefactor y regulador del mercado destruye la iniciativa privada y los incentivos, son paises tan ricos, poderosos y fuertes económicamente?

- Porqué en Suecia, por ejemplo, hay muchos Suecos.

Ésto parece de perogrullo, pero de aquí subyace la idea principal del ideario neoliberal, sencillamente, para el profesor los paises suecos no funcionan bien por sus politicas de izquierdas, si no porque los suecos son muy trabajadores, muy inteligentes, y muy preparados. El contrapunto es el de la clase trabajadora española, que siguiendo esa regla de tres debe ser muy vaga, analfabeta y fiestera.

Esto es un ejemplo de cómo manejar los tópicos políticamente de forma burda y oportunista.

Para mi profesor todo se basa económicamente en un problema de competitividad, si es un pais tiene una fortísima inversión y unos trabajadores ultra-cualificados, todo irá sobre ruedas, luego nos asomamos al abismo y nos damos cuenta de que la cruel realidad no está simplemente basado en teóremas matemáticos y en cuestiones de rentabilidad.

EEUU y Japón son dos grandes países que cumplen estos 2 calificativos, competitividad y cualificación, y para mí, es completamente indeseable vivir en cualquiera de los dos, e insoportable, además, la supuesta "rentabilidad" de ambos países debe ponerse completamente en entredicho,

EEUU, por un lado, con un nivel de pobreza tercermundista, y Japón, como un foco de apabullantes enfermedades mentales consecuencia de sus brutales principios capitalistas.


Todos los capitalistas que alientan el sentimiento de competitividad simplemente quieren vernos reducidos a simple mano de obra barata, a esclavos informes, a sirvientes prostituídos al capital, pronto descubriréis porqué.

A mí, desde luego, me parece increible afirmar que la gente en España no trabaja, que somos unos fiesteros analfabetos, se me cae la cara de vergüenza ante tales afirmaciones, culpar de los problemas de la economía a la clase trabajadora por ser "poco competitiva" cuando es la que tiene que soportar constantes humillaciones, presiones en el trabajo y precariedad laboral por los cuatro costados. España está constituída por una clase obrera fuerte que lucha por su bienestar y que trabajan casi en régimen de explotación para sobrevivir en un mundo en el que precisamente las oportunidades no caen del cielo como la lluvia.

Pero para mi querido neoliberal podemos vivir así "de bien" porque estamos sosteniendo un sistema del bienestar que tiene los días contados, porque vivimos subvencionados por Europa, y que esta catastrófica bonanza tiene sus días contados.

Ya lo habéis leido, me da igual lo atónitos que os quedéis, cual privilegiados espartanos, debemos volvernos suecos o chinos, porque los españoles tenemos la vagueza marcada a fuego en la sangre, somos inútiles por adn, somos una raza débil y de pandereta, cómo vamos a conseguir ofrecer resistencia a esos jacobinos cuyos principios conservadores de ahorro y de búsqueda de riquezas son inquebrantables?

Por lo visto este profesor no se da cuenta o prefiere omitir que parece más relevante que la supuesta superioridad racial de los nórdicos las políticas de corte socialista que ofrecen y que han cimentado un país de gran bienestar, altos impuestos, servicios públicos de calidad, y sindicatos poderosos y reivindicativos, tampoco le parece relevante que el mayor período de prosperidad económica en estados unidos se viviera bajo el estandarte de un fuerte intervencionismo estatal (el new deal) en contraproducción a lo que pensaban los neoliberales de toda la vida.

¿Y porqué se acabó el intervencionismo si era tan aparente el bienestar de la sociedad?

Bien, es algo evidente.

La contraofensiva neoliberal de los años 80 y 90 fueron de la mano del terrible tándem neocon Thatcher-Reagan, los cuales jalearon a los economistas para que adujeran la falta de competitividad frente a China o India como factores determinantes para empezar una reconversión capitalista destinada a desmantelar el estado, reducir los impuestos, trastocar en la medida de lo posible los servicios públicos y flexibilizar los mercados (es decir, dar mayores herramientas de presión al empresario frente al obrero).

Estamos viviendo un nuevo New Deal, un nuevo revival de las ideas intervencionistas que se ven con claridad meridiana como necesarias para corregir los graves errores estructurales de la maquinaria capitalista.

Pero mi profesor es claro, no podemos competir, Europa se está quedando obsoleta, el estado benefactor es insuficiente, tendremos que ponernos las pilas. ¿Cómo combatir contra china, país en el que los ciudadanos trabajan a destajo de forma brutal y sin descanso, sin vacaciones?

¿Alguien recuerda la medida de 65 horas de la europa de derechas?

Bien, agárrense los machos.

Porque esto es cuestión de productividad, y los españoles no somos lo suficientemente productivos.

Adivinen que se viene.

Efectivamente, cosas del capitalismo.


viernes, 23 de octubre de 2009

Juventud de hoy en día


Cada vez lo flipo más, y es que debo admitirlo, sin paliativos, cada vez me sorprendo más de mi clase, o del conjunto humano en todo su máximo esplendor. Puede sonar deprimente, pero es como tener la absoluta certeza de que éste denigrante mundo está entrando en una espiral de decadencia imparable.

Sin entrar en complicados estudios metodológicos de marcado carácter sociológico ni adentrarme en correosas verificaciones a golpe de encuesta o entrevista es más que evidente con un par de observaciones el nivel político-cultural de éste país. Y es para ponerse a temblar.

Ayer tuve una clase sobre teoría del derecho en la que debatíamos sobre un trabajo práctico relativo a, por un lado, describir que serie de valores considerabamos fundamentales en el ser humano, y por otro, normativas, leyes, decretos, etc. que considerabamos injustos en nuestra nefasta sociedad. Se había abierto la veda para que los chacales neopajeros pudieran dar barniz a sus sueños intestinales más humedos. Experiencia terrible, he de decir.

Siendo ésta, una clase universitaria, llena de gente joven, vivaz, con ganas de comerse el mundo, se deberían de hablar de leyes que lastran a la gente de verdad, que la humillan y las hace infelices, poca gente llegó a lanzarse contra la pena de muerte. ¿Y la cadena perpetua?. Vamos a ver.

Habla un pelo-pincho gominoso con pinta de tecno-pijo pucha pucha, y sacó a la palestra la santísima trinidad de normas que en su divina opinión consideran un oprobio para la humanidad, agarráos los machos, que ésta es la juventud, no veamos a sus progenitores:

1) En contra de la ley del aborto

2) En contra de la ley de la eutanasía.

3) la más divertida de todas, por lo abstracto que resulta: estar contra "la no aplicación" de la cadena perpetua.

Para mear y no echar gota. Para llorar y no tener lágrimas. Para gritar y quedarse sin voz.


Me quedé anonadado, y mira que estas cosas no deberían extrañarme a estas alturas, pero con un poquito de debate me daba cuenta que mucha gente a favor estaban a favor de la cadena perpetua, y otros tantos en contra de la ley del aborto.

Otra nota importante, en valores esenciales, la mayoría coincidiamos en la mayor parte de ellos, mención aparte merece lo que algunos parafrasean como "libertad individual", pero no la libertad de un ser humano digno liberado de cadenas, sino la libertad concebida desde un punto de vista capitalista que desde un postulado marxista analizamos como libertad de esclavitud, libertad para morir de hambre, y esclavitud para venderte por 5 céntimos ante el empresario de turno. Magnífico.

Por contra, mencioné como valor fundamental del ser humano un valor tan olvidado como el de "solidaridad", que no es más que una extensión del término "justicia social". Pues bien, sólo pusieron esta expresión yo y una persona más, en una clase de más de 70 personas. Ahora se va dando cuenta uno de lo que falla aquí.

No pido que la gente sean aspirantes a bolcheviques, ni que sean el Ché redivivo, nada de éso, pero ver a una juventud, compartiendo la forma de pensar del director del FMI o de los obispos es escalofriante, a propósito de Halloween. Supuestamente, debiera ser una juventud más abierta, más preparada teórica e ideológicamente que sus mayores, una juventud de valores progresistas y en defensa de la libertad y contra los dogmas conservadores sin fundamento.

Y es que la juventud es el mismo motor de la revolución, la gente joven somos un maremágnun de valores revoluciones, revolucionarios en el amor, en el sexo, en la paz, en la democracia, en la lucha contra las injusticias, tenemos que ser una juventud de la vanguardia y de la creación de alternativas creibles para encarar un siglo XXI que se nos presenta lleno de profundos problemas a todos los niveles, como dijo el ché, una juventud que no crea, es en verdad una anomalía. Es muy cierto, una juventud como la actual, aletargada, apática, conservadora y complaciente es una juventud muerta.

Ésta juventud que asienten contra las injusticias, con sangre como horchata, alcoholizada y drogada, narcotizada por las noticias del corazón y las banalidades superficialistas. La juventud del TINA, del "There Is No Alternative", que nace y crece con la única esperanza de alimentar su egoísmo y su nihilismo absurdo, que se abocan al pesimismo y se dejan arrastrar por la corriente, para no tener que cansarse.


Y la visión de esta juventud no es más que un marco para entender el camino socio-cultural de la sociedad y su deriva conservadora, también habría que plantearse el porqué de este reflote de las ideas derechistas en general. Pero ésto es otro tema. El caso es que las perspectivas de futuro no son nada halagüeñas, y si nos remitimos a ésto, podemos percibir además como tenemos cada vez una clase política más corrupta, y encima más consentida en éste sentido.

Sólo hay que ver como en Valencia la desvergüenza ha alcanzado cotas impresionantes, la farándula política de la que hablé hace ya tiempo se torna cada vez más evidente, esto no es casual si no causal, exponencial al desencanto de la gente de la vida política, de su cada vez más nulo interés por la gestión de los políticos. Esto crea una masa de ciudadanos acríticos que benefician a los políticos corruptos que se columpian a destajo y se enriquecen a nuestra costa. Porque una sociedad política corrupta no es más que algo sintómatico del declive de toda una sociedad.

Si la gente no empieza a tomar las riendas de su vida, si no castigan al político corrupto y lo tratan con el desprecio que merecen, entonces estamos avanzando a pasos agigantados hacia la Italia de Berlusconi. Y esto ya sería humillante de verdad.

Mientras en otros paises se castiga al corrupto y al difamador, aqui se premia al mafioso y calumniador, se aplaude a los ladrones y se les encumbra para que estén en lo más alto. Caso evidente de Fabro o Paco Camps alias "te quiero un hueco".

También puedo entender que los mas mayores, arrugados y cansados por la actitud de los políticos hayan decidido dejarlo de lado, pero nosotros somos jovenes (que no incrédulos) no unos viejos ajados y desencantados.

Pero, mientras, tal y como muestran algunos estudios, un tercio de la juventud apoyen la pena de muerte o se muestren en contra de politicas pogresistas, dificilmente saldremos hacia adelante.

sábado, 3 de octubre de 2009

Amor económico a primera vista (llamamiento a la izquierda AQUÍ)

Esta semana tuve el placer de empezar por fin a dar mis primeros pasos por el campus universitario, para estudiar opté por el título de grado de Gestión y Administración Pública, el cual empecé con notable interés el pasado lunes, cabe resaltar que empiezo en el primer cuatrimestre con asignaturas como Ciencias Políticas, Economía o Sociología, asignaturas muy importantes sobre todo para formarse una opinión en ciertos temas de actualidad.

El tema era que no sabía muy bien a qué atenerme con el profesor de economía, podía ser cualquier cosa, por la fisonomía uno puede especular ciertos aspectos culturales de cualquier persona, pero tampoco me precipité a tomar juicios rápidos sobre el carácter ideológico de mi profesor.

Pero no hubo lugar a dudas cuando entró ése hombre en el aula, nos miró e inició la clase con la siguiente conclusión que me gustaría que os paráseis a meditar un poco para que me podáis comentar si ya me estoy haciendo viejo y empiezo a prejuzgar a la gente o si hay algo de natural en encasillar a este señor.

-Bueno- empezó tras aclararse un poco la voz- creo que para empezar todo el mundo tendrá claro que el único sistema económico que funciona es el capitalismo, ¿verdad?

"Sí señor -pensé- esto si que es defender con firmeza unas ideas"

Sinceramente me entró algo de calor al pensar en esas palabras, espera espera, ¿tan tajante?, entonces... ¿se acabó? ¿acabas de decir que la izquierda es infantil y obsoleta y que todos debemos rendir pleitesía al Dios Libre mercado pues es sabio y competitivamente eficiente?

Creo que fue amor a primera vista con este querido libegalll de la vieja escuela, cuando empezó a contar que estuvo trabajando en EEUU y colmó de elogios a su sistema democrático de pepsi-coca-coca-cola, arguyendo que se presentan "listas abiertas" (que me parece algo interesante, sin duda) y que cada uno puede elegir a los gestores mas eficientes de la enorme variedad de partidos democráticos que conforman el mapa político americano (burguer king y mcdonald, creo que eran), y sin embargo se le olvidó decir por ejemplo que no existe disciplina de partidos y que para la elaboración de leyes hay que tirar de amiguismos, de sobrecitos y de maletines con dinero al más puro estilo gürtel, entre otras cosas, que para eso lee uno y ve El ala oeste de la casa blanca

La cosa es que él y yo convertimos la clase en un debate continúo sobre capitalismo sí capitalismo no, y sobre que es el comunismo, frente al evidente disgusto que me suscitaba que pusieran a la URSS o a China de "socialistas"; lo que pasa es que en el debate -alternativas al capitalismo- tampoco le podía plantear exactamente el socialismo o el comunismo como opciones porque todo derivaba para mi querido profesor en el fracaso soviético o en la pobreza cubana, no fui capaz de plantearle exactamente mi ideal de sistema económico -estuve poco ágil en ése sentido- aunque traté de poner como ejemplo los modelos nórdicos (finlandia, noruega, etc...) que están basados en principios eminentemente izquierdistas (presión fiscal elevada, sindicatos fuertes, gran estado de bienestar), pero él seguía dando la vuelta a la tortilla y espetó: "los paises nórdicos son capitalistas", "efectivamente, le tuve que decir", porque él manifestaba que el capitalismo era un sistema en el que existia un mercado y propiedad privada y que en el socialismo todo pertenecía a todos -quizá en el primigenio- de todas maneras hay una cosa que me molesta soberanamente y que me suscitó algunas reflexiones

Cuando se habla de capitalismo pensamos en las grandes urbes, en la tarjeta de crédito para poder ir a comprar y a consumir al supermercado, a los ordenadores, no sé, creo que en definitiva a los ideales del american way of life -una somera paparrucha-, mientras que en el socialismo siempre estamos pensando en el simpático Mao Zedong o en ese sensible ser humano llamado Stalin. No lo acepto.

Cuando hablamos de capitalismo hablamos del sistema económico moderno, que es un sistema sustentado por el estado, algo inconcebible para los proto-liberales y para Adam Smith, de la misma manera que no planteamos el capitalisma en su forma bruta, en su forma primitiva (por que realmente el capitalismo está concebido como un sistema exento de control estatal, puesto que la planificación gubernamental supone unas restricciones de la llama "libertad individual" que hoy en día que podriamos denominar más acertadamente como "libertad para especular"), nadie piensa por lo tanto en ella, de hecho, en el siglo XIX el modelo capitalista era manifiestamente inestable, tanto es así que EEUU pasó en un período de 30 años varias crisis que le hicieron pasar un total de 15 años en recesión. El socialismo-comunismo entonces no es hoy tampoco aquella vieja idea hippiense de bienes para todos y burgueses colgados en plaza del pueblo, esto es lo que me molesta.

De hecho ¿porqué demonios se habla de comunismo en la experiencia soviética o en la república popular china? cualquiera que haya leido un poco sabe que ESO no tiene nada que ver con lo que planteaba Marx y Engels, aunque el socialismo tiene varias facetas principalmente se desarrolló entorno a la idea de la desaparición del estado, para ellos los partidos obreros debían acceder al poder y desmantelar el estado, tendría que existir una fase llamada "dictadura del proletariado" en la que la clase obrera poseyera los medios de producción de las empresas a la fuerza y cuando las clases fueran eventualmente disolviéndose el estado dejaría de existir y se crearía una sociedad socialista en el que no existen patrones ni oligarquías y las empresas se gestionan de forma cooperativa y mediante la participación de todos los trabajadores.

Esto es comunismo, destrucción del estado, abolición de clases y control económico por parte del obrero, ¿que fueron China y la URSS? pues países ultra-burocratizados gobernados por oligarquías (y no por obreros) en las que no existía sindicación y en las que en última instancia tomaban las decisiones cuatro poderosos, esto yo lo denonimo y se suele denominar como "capitalismo de estado", puesto que sigue existiendo una fuerte represión hacia las clases populares y una enorme explotación. El principal problema para los partidos obreros era que nunca tuvieron mayorias parlamentarias, por lo que tuvieron que ir cambiando su discurso a uno más descafeindo adoptando diversas ideas del estatismo y del liberalismo reformista, finalmente bajo la influencia de los fabianos, bolcheviques, y el eminente capitalismo de estado adoptaron y sentaron la base de sus proclamas ideologicos que pasaron de ser el control democratico de los medios de producción por parte de los trabajadores al control del mercado por parte del estado y de la nacionalización de los recursos al considerar que el estado era democrático, esta idea, como comento, no tiene nada que ver con la idea de socialismo real. Todo esto no lo llegué a expresar en clase.

Pero claro, para los liberales sigue siendo más sugerente denominar estos sistemas como comunistas o socialistas porque esto crea miedo en la población a esas ideas y les hace creer que no se pueden tomar alternativas por la izquierda, este mensaje ha calado muy hondo en las clases populares y en mi opinión mi profesor estuvo desarrollando un acto de proselitismo visceral con su clase. Es decir, y no me cabe duda, nos está formando para ser auténticos liberales.

Si de entrada en una clase de economía ya nos dicen que abandonemos nuestras ideas "revolucionarias" y que aceptemos que el capitalismo ha venido para quedarse entonces es que no sé para qué seguir peleando por crear una economia más participativa y más de izquierdas. Como izquierdista y social-demócrata que soy lo veo una necesidad. El problema es que la dialéctica liberal es muy efectiva y tiene ejemplos de gran representatividad, aunque tambien sirve de forma muy representativa decir que el capitalismo es el sistema que ha servido de paraguas para la creación de un mundo lleno de brutales desigualdas, de pobreza, hambre y miseria. No sé, creo que en estos momentos siento una gran impotencia, por no haber podido defender unas argumentaciones serias de cara a un amplio grupo de debate que pudiera haber suscitado en mucha gente algún tipo de reflexión interna. Vivimos una época complicada, porque las alternativas son desdeñadas sistemáticamente, y tratar de establecer un cambio para algo es visto como radical y demente.

Los socialistas del siglo XXI, que creemos por una lado en una democracia real participativa sin que ello incurra en la desaparición del mercado, tenemos una complicada tarea por delante, presentar nuestras alternativas como algo sostenible y realizable, no sé si consideraréis que debemos empezar a hablar de economía mixta o debemos de aceptar que, capitalismo habrá, pero que podemos darle una cara más humana y social (idealismos aparte, vivimos en un mundo globalizado y capitalista en su conjunto luego tenemos la obligación de ser realistas)

En éstos momentos, quiero emprender un rearme ideológico, regresar al polvorín y tener las armas dialecticas a punto para los embites de mi profesor, lo que os propongo es que os suméis y aportéis argumentos para poder establecer una defensa útil en los debates económicos.

¡Salud, y adelante!

sábado, 12 de septiembre de 2009

Los amistosos dictadores


"Conoce a los Amistosos Dictadores — tres docenas de los “amigos” más embarazosos de América, una astuta panda de tiranos y presidentes – títeres corruptos que han sido bien recompensados por su lealtad a los intereses de EEUU."

Con ésta pequeña introducción se nos abre el camino a una curiosa baraja de cartas ilustradas en 1989 por Bill Sienkiewicz (dibujante de cómics y conocido sobre todo por sus trabajos en Elektra y nuevos mutantes) la culpa de todo la tiene Chris McLaren que ha decidido volver a sacar a la palestra recopilando los sobres en su blog.

Nos veremos las caras con un total de 36 amiguitos fieles y cordiales con el imperio americano apostados en diversos paises y que se vieron beneficiados gracias a su condescendencia con EEUU, sangrientos y brutales dictadores que son un vivo reflejo de las políticas de conveniencia guionizadas por la casa blanca y que entre otras cosas han servido para dar forma a golpes de estado con el único pretexto de poner en el poder a personajillos autoritarios serviles con los gobernantes estadounidenses.

El tono de reproche hacia el pais de la libertad es evidente y necesario y sirve como eje de meditación para reflexionar sobre su triste historia y su busqueda incesante de poder y de influencia a toda costa. Que le ha llevado incluso a tender la mano a auténticos enemigos de la libertad y de la democracia.

Una verdad incómoda que los periodistas Dennis Berstein y Laura Sydell acompañan con su correspondiente biografía sobre las circunstancias que envolvieron a cada dictador y sobre cómo sacaron tajado de su situación, algunas caricaturas son realmente sobresalientes, os dejo con ellas y con el blog de McLaren para consultar las biografías y la baraja al completo (pincha en la primera imagen para acceder):