Mostrando entradas con la etiqueta peliculas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta peliculas. Mostrar todas las entradas

jueves, 12 de noviembre de 2009

Vampiros pasados por el pasapuré (crepúsculo)


Vivimos en tiempos extraños, paradójicamente, y en especial, para todos aquellos que somos como piezas de puzzle que no acaban nunca de encajar en ningún lado, es decir, es un mundo raro... sobre todo para los raros.

Mc Donald no es sólo una franquicia, es una ideología que prácticamente marca unas pautas sobre cómo debe de ser un producto: rápido, visual, atrayente.. y de baja estratificación culinaria... esto último sin dudarlo es innegable.

Algunos verán con cierto escepticismo esta entrada, merecen una aclaración, desde que empezó a oscilar por la tierra toda esta moda rimbombante de crepúsculo me convertí prácticamente en su mayor detractor, todo interés que pude alguna vez tener en los libros o en la adaptación que ocupa estas líneas es simple desconocimiento de la misma, cosas de farmacia.

Ahora bien, no sé cómo exactamente, entró el tema a colación en esta dimensión universitaria que es mi piso de estudiante, con una compañera mía oriunda del país de la bandera Bacon con estrellitas sobre un marco azul. Me insistió, me insistió, me insistió y me instió, y repito, reiteradamente me insistió ¿no hace falta que insista más en este punto, verdad? pues eso, y yo no es que necesitara un convencimiento más pleno para saber de buena mano la calidad de este producto cinematográfico. Pero ahí me dejó el DVD, e incluso se me abrieron ciertas dudas existenciales al estilo de comedia indie que incluso me planteaban que después de todo... quizá no fuera tan mal producto, problema gordo, si tenemos en cuenta que casi me veía como una fan desequilibrada de Crepusculo que combina sus estudios secundarios con conciertos de los Jonas Brothers. El caso, ahí vamos.



.
.
.

Puntos negros. Sí, pensaréis que soy gilipollas, miradlo.

.<---un punto negro, oscuro, como el abismo en el que caí al ver esta película, vamos a ello. Crepúsculo es, a todos los efectos, una soberana mierda. Permitidme partir una lanza a favor de este zurullo y admitir que el acabado técnico es bastante resultón, como me refería antes estamos ante un producto de marketing dirigido a un grupo social bien segmentado: niñatas oligofrénicas en la época del pavo y a la búsqueda incesante de machos alfa objeto de adoración para decorar sus carpetitas escolares, Crepúsculo lo tiene todo para que unas mentes acríticas y conformistas puedan disfrutar como babuínos en celo, con una sarta de tópicos que son especialmente delirantes en el dúo "ohmiraquebiensalimosjuntosenportada".

Él, vampiro machote, serio, pasota, chulo, que no le interesan las chicas, es decir, un práctico homosexual. Ella, una chica solitaria, rara, incomprendida, con un padre mudo (pero mudo, cuasi-literalmente), marcada por la tragedia, desencantada por el mundo, vamos, el tipo de aberraciones emo-góticas que en los últimos tiempos han alcanzado notoriedad sobre todo en algunas revistas juveniles y que han abierto una brecha de mercado digna de estudio (Fnac: góticos, comprad que tenemos cosas para vosotros) Es decir, esta mujer biónica ha sido creada para encajar en la mentalidad de casi todas las niñatas quinceañers, que se creen únicas e irrepetibles, como granos en el culo.

El resto de personajes no es que sean tópicos, que lo son, es que directamente no tienen relevancia, y es que esta película se podría llamar "más de dos es multitud" porque con Edward y Bella se bastan y sobran para hacer la peli, apareciendo personajes que son más bien como relleno para no dejar la peli con menos sustancia.

La parte de amor y romance es absolutamente escatológica, digna de los guiones más chapuceros de una comedia americana, cuando no directamente extraída de alguna de ellas, la relación de amor es completamente infumable, con un desarrollo esotérico digno de cuarto milenio, tanto es así que en algunos momentos pensé que estaba viendo alguna reposición de física o química, el caso es que Bella y Edward se miran un par de veces por encima con cara de estreñidos y al siguiente día están enamorados de forma inenarrable e irrevocable.

Irrisorio, vaya. Porque para colmo, vemos a un vampiro de un siglo de antigüedad enamorándose como si fuese un puto adolescente heroinómano de una cretina con síndrome de asperger. Y no hay ninguna explicación para ésto, el vampiro en cuestión, que debiera ser por el paso del tiempo una criatura cruel, ladina y desconfiada resulta tener la mente de un niñato cualquiera, esto se refleja en algunas de las conversaciones que mantienen que parecen escritas por la pluma ágil de un niño de primaria:

Bella: Antes tenias los ojos oscuros, porque los tienes dorados ahora?

Edward: es que... verás... son las luces fosforescentes *se va*

¿PERO QUE PUTA MIERDA DE CONVERSACIÓN ES ESA? un vampiro de cien años, como puede un vampiro con 100 años de antiguedad, con la supuesta cultura que debería tener, decir semejante soplapollez? bueno, pero es que su comportamiento no es mejor que su verbo, actuando como si fuera un cani ávido de mojar su churro y no como una bestia de la noche. Actuando como un jodido príncipe azul que siempre aparece en el momento oportuno para salvar a su princesa. Obviamente los Deus Ex Machina abundan.


Lo más criticable, sin duda, de ésta cinta, es la forma en la que se escupe en la mitología vampírica, los vampiros, que deberian ser símbolo casi de un mal terrenal, se convierten aquí en jóvenes buenrollistas que juegan al béisbol, van al instituto y asisten al baile de graduación. Ah, y eso sin contar que caminan bajo la luz del sol, y que al ser iluminados brillan... no sé que decir a eso, no hace falta ridiculizarlo.

Estoy hablando de unos vampiros adaptados a todas las edades, unos vampiros "disney", poperos, son para la cultura vampírica lo que los jonas brothers son para el heavy metal, coger algo con simbolismo y sentido, y destruírlo, corromperlo y venderlo, prostituírlo y ridiculizarlo, una versión de los vampiros que en mi opinión es deleznable e incluso irrespetuosa. ¿Dónde quedaron los vampiros de verdad que infundían miedo, eran brutales y desdeñaban de la vida humana y se entregaban a sus bajos instintos y a la lujuria.

Estos vampiros existen y han sido rescatados, por ejemplo en la más que destacable serie "True Blood", pero en crepúsculo pierden todo su encanto, todo su halo de misticismo. Encima, los "malos" de la peli son presentados como vampiros amorales y malotes sin-razón, colados en la trama con pinzas, que inician una batalla absurda y sin interés.

Los diálogos son reseñables únicamente por la forma en la que retratan la subnormalidad latente de los protagonistas, nada nuevo bajo el sol, el padre de Bella es el máximo exponente de diálogos absurdos al ser representado como un pusilánime incapaz de articular mas de 2 palabras con coherencia, las conversaciones con su hija se reducen a: "hola" "adios" "bien" y "aaaah" y lo más triste de todo es que no me lo invento, curiosamente, mi compañera de piso americana me aseguró que es que en EUA los padres e hijos suelen dialogor muy poco, inclusive a la hora del almuerzo, puesto que no comparten temas de conversación... en ese momento interpreté esas escenas de la pelicula de una forma escalofriante.

Las situaciones de la serie se desarrollan atropelladamente y únicamente son una excusa para que la trama de amor enfervorizado entre los protagonistas se desarrolle. Es lo peor de todo, es la edulcoración máxima, es lo que me provoca auténticas náuseas, que el amor sea el hilo conductor de toda la historia, y que encima sea una historia tan pobre en todos sus matices que no ofrece NADA alternativo a la historia de amor que sólo pueden disfrutar las fans incondicionales de los libros.

No quiero extenderme más, porque la serie es criticable hasta el infinito, se le pueden sacar muchos más defectos, por ser un producto irrisorio, vanal y superficial, Crepúsculo es una mierda de dimensiones considerables, sigan mi consejo: No la vean. Desde ahora sepan que para derrocar a Drácula, además de clavarle una estaca en el corazón y exponerlo a la luz del sol, podréis darle a ver ésta película, cosa que estoy seguro, mandará a la tumba a ese puto rumano para siempre.

jueves, 24 de septiembre de 2009

Vuelta de tuerca al Ocio ¡Deharme viví!

Cómo le estuve comentando a algunos amigos y conocidos, antes tenía un blog personal en el que cual desparramaba mis sesos en frikadas y paranoias varias que gustan a un servidor y que también gustan de ser expuestas y explicadas; éso era antes, luego llegó el espacio que tenéis delante de vuestras pantallas, en un principio concebí este blog como uno para limitarme a exponer mis opiniones ideológicas y políticas en el ámbito de la rabiosha actualidad. Bien ¡pues al cuerno éso! estoy ocioso y me apetece explayarme en ello, así que sin ton ni son he decidido que cada vez que sienta la imperiosa necesidad de hablar sobre cualquier tema (cine, comic, literatura, el sexo de los ángeles, series) lo haré sin más. Simplemente para traer algo nuevo al blog y hacerlo algo más ameno y divertido, más personal y sobre todo para utilizarlo como panel de exposición a todo lo que considere interesante.


Érase una vez... en la Francia ocupada por los nazis.

No, no os estoy empezando a recitar el principio de un cuento popular, una fábula en el sentido etimológico de la palabra con final feliz y moraleja algo pasada de rosca. Se trata de las frases que sirven como introducción para la nueva producción cinematográfica de ese director de algo desproporcionada cabeza y geniales ideas conocido como Quentin Tarantino.

Creo que obviaré las presentaciones, se trata de un cineasta americano conocido por su enorme y características cinefilia y su forma vanguardista de rodar películas. Algunos de sus títulos mas conocidos y reconocibles son: Kill Bill, Reservoir Dogs o la brillante Pulp Fiction. Todas ellas tienen en común una serie técnicas de rodaje que se han convertido casi en una insignia del director, haciendolo reconocible a leguas, la capacidad que tiene de imprimir su sello de identidad a cada una de sus obras es sencillamente apabullante.

No sé que tiene exactamente éste director que tanto me atrae, se alza como una especie de símbolo del cine de autor, que se sustenta prácticamente en una profunda afirmación aseverada por él mismo, en sus propias palabras: "si amas al cine, puedes hacer gran cine". Ahondando en su vida personal no cabe la duda de que este singular personaje AMA al cine de una forma apasionada y cuasi-demencial, es un devorador nato de historietas audio-visuales, la forma en la que ha aprendido a hacer cine es viéndolo. Sí señores, Tarantino es un tipo sin estudios, un práctico analfabeto, y sin embargo es capaz de brindarnos auténticas piezas excepcionales del séptimo arte. Es como si hubiera nacido para ello. Podría haber sido el hijo de algún cineasta reconocido, podría haber tenido una base tecnica y una cualificación para sentar cátedra, pero habria dado igual, hubiera sido lo mismo, esa maestría con la que domina la cámara no se encuentra en libros, se encuentra en algún tipo de experiencia más honda y profunda.


Su nueva cinta ha sido traducida en españa de forma libre (y acertada) como Malditos Bastardos (título original: Inglorious Bastards), aunque se trate esencialmente de una cinta del nazismo ambientanda en el pais Galo, se trata de una historia atípica y novedosa, probablemente una revitalización del género de la ficción histórica, podéis pensar que el cine está sobresaturado en demasía con el cine sobre el nazismo, pero esta película rehuye de los convencionalismos que suelen empapar el género y le otorga una nueva dimensión interesante y más amplia. La historia se nos presenta como una especie de "cuento" divido en varios capítulos.

La trama es simple: una historia de venganza encarnada en dos personajes con un mismo objetivo como denominador común, por un lado, Shosanna Dreyfus, mujer de origen judío que presencia la ejecución de su familia a manos del coronel Nazi Hans Landa. Shosanna consigue escapar y ponerse a salvo en la bohemia parís donde se forja una nueva vida e identidad como dueña de un cine. Paralelamente se desarrolla la historia de un grupo de soldados Judíos conocidos como "Los Bastardos" cuyo objetivo es desarrollar una guerrilla psicológica atroz con los Alemanes, para la que no escatimarán en hacer uso de una brutalidad visceral e incluso de tomar como estrategia la forma de lucha de los Indios Apache, entre otras cosas, cortando las hermosas cabelleras rubias de todo soldado Nazi que tenga la desgracia de caer en sus garras. El destino de esta mujer y este variopinto grupo se acabará uniendo inevitablemente en su objetivo de venganza para con los nazis.


Cabe destacar, principalmente, que es una película totalmente Tarantino, y puede que esto suene a perogrullo, pero su esencia es latente en todo el largometraje, Tarantino juega magistralmente con los momentos de tensión, los cuales tensa hasta el límite, su lenguaje cinematográfico es limpio y elegante, y toma continuas referencias del spagheti-western, las primeras escenas son una manifiesta expresión de ello, en una serie de escenas que me atrevo a afirmar que tienen incluso clarísimas reminiscencias al cine Japonés y a obras manga como "El Lobo Solitario y su Cachorro", a nadie se le escapa el interés de Tarantino por la cultura japonesa y que encuentra su cénit especialmente en la historia de Kill Bill.

Como era de esperar, la obra está salpicada por todo tipo de monólogos absolutamente marca de la casa, que, como siempre, oscilan entre la charla intrascendente con reflexiones caracterizadas por su ingenio y por su capacidad para darnos que pensar. Quentin juega con los diálogos con los que suele expresar sus propias preocupaciones, y mueve a los personajes a través de situaciones inesperadas y en ocasiones absolutamente hilarantes.


Contra lo que pudiera parecer, no es una obra tan violenta como parece, bueno, engaño si digo que no se dan muestras de auténtica brutalidad, pero el hecho es que es una violencia dosificada, caracterizada por suceder de forma veloz y confusa, casi como un duelo de pistoleros, en los cuales el resultado se decide rápidamente, la violencia visual es contundente y es en todo caso una simbolismo de lo que representan los mas bajos instintos del ser humano.

Aunque hay actuaciones bastante interesantes, se lleva la palma la interpretación realizada por Christoph Waltz, en la cual encarna a un extravagante y extremadamente efectivo coronel nazi conocido como el caza-judíos, por su capacidad casi mística para detectarlos, probablemente la mejor actuación de toda la cinta en la que el actor configura un personaje cruel y despiadado pero rodeado de un aura de irónico sarcasmo y caracterizado por una sonrisa sempiterna que lo vuelven un Bastardo... al que sin duda amarás.

La película es en lineas generales una historia de entretención en la que Tarantino satisface sus mas oscuros deseos (y en el proceso, los nuestros) proveyendo a su cinta de una amoralidad de la que es consciente y que supone un divertimo algo enfermo para gente como nosotros (que desgraciadamente, disfrutamos viendo morir nazis), ver simplemente como destrozan cráneos de nazis debería ser un aliciente suficiente para ir a verla, pero este largometraje es mucho más que éso, especial atención a la banda sonora con piezas excepcionales del compositor Ennio Morricone, que casan a la perfección con el espíritu de la obra.


No quiero desmenuzar más detalles sobre la trama, me gustaría que la disfrutaráis vosotros mismos y que os vaya sorprendiendo al igual que a mí. De todas formas, toda esta historia podria constituirse en una especie de "broma" magistralmente orquestada. Os dejo que decidáis vosotros, Bastardos.